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Coronavirus en Argentina: advierten que el encierro aumenta la violencia y los abusos contra niños y niñas

Clarín, 24 de marzo de 2020.
Por Mariana Iglesias

La situación de encierro pone en peligro a muchos chicos que no pueden denunciar el maltrato que viven en sus hogares.

La situación de encierro obligatorio aumenta la violencia y los abusos contra niños, niñas y adolescentes. Lo advierten especialistas en niñez, que piden dejar la indiferencia de lado y denunciar ante la mínima sospecha de maltrato.

Hace poco, un informe del Ministerio Público Tutelar afirmaba que el 80 por ciento de las denuncias que recibían por abuso sexual de niños y niñas era después de una clase de Educación Sexual Integral en la escuela. Ese dato, sumado a una estadística que se mantiene -que el 70% de los abusos se comete en los propios hogares- es lo que preocupa en este momento de cuarentena.

La situación de encierro obligatorio aumenta la violencia y los abusos contra niños, niñas y adolescentes. Lo advierten especialistas en niñez, que piden dejar la indiferencia de lado y denunciar ante la mínima sospecha de maltrato.

Hace poco, un informe del Ministerio Público Tutelar afirmaba que el 80 por ciento de las denuncias que recibían por abuso sexual de niños y niñas era después de una clase de Educación Sexual Integral en la escuela. Ese dato, sumado a una estadística que se mantiene -que el 70% de los abusos se comete en los propios hogares- es lo que preocupa en este momento de cuarentena.

Para muchos chicos, lejos de estar pasando unos días en familia, están teniendo que soportar no sólo múltiples privaciones sino también abusos de todo tipo, sin descanso, y sin poder contárselo a nadie.

"Ante el endurecimiento de las medidas de contención, aumenta el riesgo de que los niños sufran abusos, abandono, explotación y violencia", dice un informe de UNICEF. No habla sólo de Argentina sino de todo el mundo. 

En una guía, UNICEF recomienda "que los gobiernos y las autoridades de protección adopten medidas concretas para garantizar que la protección de los niños forme una parte fundamental de todas las medidas de prevención y control del COVID-19". Y hace hincapié en "formar al personal de salud, educación y servicios infantiles en los riesgos de la protección de los niños asociados al COVID-19, incluida la prevención de los abusos y la explotación sexual y cómo denunciar sus inquietudes de forma segura".

"El Gobierno Nacional decretó la cuarentena para todo el país para resguardar la salud pública y evitar que el virus del COVID-19 se siga propagando. La medida es acertada y nos obliga a estar muy alertas porque el aislamiento social, aumenta el riesgo de los niños, niñas y adolescentes que sufren abusos, violencia verbal, física y de género, por parte de sus padres, madres o cuidadores. En emergencias globales, como la que estamos atravesando, las tasas de abusos en la niñez y adolescencia suelen incrementarse. En Argentina, la cantidad de llamados a la línea 102 ha disminuido en los últimos días. Es muy probable que las victimas de abuso convivan con el agresor o la agresora y no puedan hacer el llamado sin ponerse en peligro. Necesitamos que todos los adultos estén alerta para evitar que los niños, niñas y adolescentes sean abusados o que la violencia se incremente durante la pandemia", dice a Clarín Olga Isaza, Representante Adjunta de UNICEF

"En algunos hogares no hay amor sino que hay horror, y entonces es cuando se le debe pedir al Estado que intervenga -dice a Clarín Marisa Graham, defensora de Niñas Niños y Adolescentes-. Ante cualquier sospecha de situaciones de violencia, maltrato y abuso hay que denunciar. Se puede llamar al 911 o al 144. Los llamados se derivan, interviene un fiscal y se puede dictar exclusión de hogar y el agresor hará la cuarentena en otro espacio".

"Es difícil por el momento saber qué es lo que está pasando porque la gente no sale de las casas para ir a denunciar y también es difícil llamar por teléfono. Pero tiene que quedar claro el mensaje: que aunque las personas están encerradas no deben estar aisladas ni solas. Sabemos que es complicado para quien está sufriendo violencia y mucho más si se trata de niños, niñas o adolescentes, por eso decimos que si alguien es testigo o escucha un acto de violencia tiene que llamar, es una obligación hacerlo", asegura Graham.

La defensora de Niños, Niñas y Adolescentes pide, también, que en los hogares donde se pueda se deben aprovechar estos días para hablar sobre el cuidado del cuerpo, "del propio y del ajeno, es una de las maneras de evitar el abuso, tenemos que tomar un compromiso ético sobre esto".

"También es un momento en el que se pueden explicar los derechos de niños, niñas y adolescentes. Tienen derecho a su identidad, a estar en contacto con sus compañeros y amigos a través de la tecnología, y con el padre que no están conviviendo si están separados", agrega la defensora.

Graham hace referencia al abismo que hay entre la cuarentena que están viviendo los niños, niñas y adolescentes de sectores más acomodados con los más vulnerables, donde escasea la comida, los servicios y el espacio: "Se está viendo que se asista a todos. Lo que vemos es que a hay chicos, por ejemplo, que no tienen lugar en sus casas y a lo mejor salen un rato a jugar a la pelota y la Policía los saca con virulencia... Hay que cumplir la cuarentena pero hay que entender las diversas situaciones también".  

"El riesgo de niñas, niños y adolescentes en estas circunstancias es mayor. Ante la duda hay que llamar y denunciar. La línea 137 asesora, aconseja y está en la calle desde el primer día del encierro que obliga esta pandemia", dice a Clarín Eva Giberti, al frente del Programa Las víctimas contra las Violencias.

"Es una situación social en la que la población está alterada, el encierro provoca impotencia, se pierde control sobre el propio cuerpo, sobre el estado de ánimo. Se incrementan las adicciones y hay quienes no pueden satisfacerlas. La impotencia conduce a la furia, que es mucho más grave que la ira, porque en la furia fracasan todos los frenos inhibitorios", agrega Giberti. 

En la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires aseguran que bajaron las denuncias. Pero el dato no es bueno sino todo lo contrario: "La disminución de llamados por temas de violencia hacia niñas, niños y adolescentes confirma el carácter intramuros que tiene. También confirma la importancia que tienen la escuela, clubes, y otros familiares para la detección y visibilización", explica a Clarín Yael Bendel, del Ministerio Público Tutelar.

"Es importante estar alertas. La violencia a veces es silenciosa pero otras veces se escucha. No la tenemos que apagar, tenemos que reaccionar ante las distintas formas de pedir ayuda que tienen los niños, niñas y adolescentes. Los llamados por sospechas o conocimiento de que un niño, niña o adolescente está siendo víctima de violencia ha disminuido considerablemente. Y es justamente este dato el que nos preocupa", agrega Bendel, que insiste en el pedido: ante cualquier sospecha hay que denunciar. 

Desde todo el país se puede denunciar al 911, al 144, al 112. También al137 de atención de Víctimas de Violencia Familiar. Para comunicarse con el MPT: la línea 0800 12 27376, el wapp 15 7037 7037, las redes Facebook/ Twitter/ IG: @mptutelar y la página Asesoría Responde http://www.mptutelar.gob.ar/asesoria-responde, que recibe consultas y denuncias que pueden ser también de carácter anónimo. La Asesora Tutelar, Yael Bendel, responde personalmente las consultas en sus redes sociales: Facebook / Twitter: @yaelbendel.

Se puede consultar la nota aquí.