Crónica, 10 de septiembre de 2026
Especialistas e instituciones sanitarias revelaron cuáles son las principales señales de alerta, la importancia de la detección temprana y los protocolos de intervención en jóvenes.
En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, especialistas en salud mental advirtieron a Crónica sobre está problemática que crece entre los jóvenes y la importancia de abrir el diálogo, la detección de señales de alerta y la construcción de redes de contención.
Tras la incorporación oficial del intento de suicidio como Evento de Notificación Obligatoria al Ministerio de Salud, se abrió la posibilidad de generar estadísticas concretas en Argentina. De acuerdo con el Boletín Epidemiológico Nacional N.º 788, entre abril de 2023 y octubre de 2025 se contabilizaron 22.249 notificaciones de intentos de suicidio en el país.
Los datos oficiales indican que el 95% de los episodios notificados correspondieron a eventos sin resultado mortal, mientras que el 5% restante terminó en un resultado fatal.
Prevención del suicidio: jóvenes vulnerables
Pese a diferencia notoria en la distribución por género, teniendo en cuenta que el 61% de las notificaciones era sobre mujeres -aunque la letalidad de los casos resultó ser cinco veces mayor en los varones-, el análisis etario evidencia la magnitud del problema entre los jóvenes.
Las tasas más elevadas se concentran en la franja de 15 a 19 años, con 124 casos cada 100.000 habitantes, y de 20 a 24 años, con 114 cada 100.000 personas.
En tanto, según informes del Observatorio de Política Criminal (OPC) y del Ministerio de Salud, la Argentina registra una tasa general de 11,8 suicidios cada 100.000 habitantes, la más alta de su historia, y muy por encima del promedio estimado por la OMS.
La mayor preocupación es que el incremento de estas cifras se sostiene en gran parte por el aumento en la franja etaria de 14 a 25 años.
En el abordaje de este fenómeno multicausal, la prevención es clave. En este sentido, Silvia Ongini (MN 69.218), psiquiatra infanto-juvenil del Departamento de Pediatría del Hospital de Clínicas, identificó algunos factores de riesgo como el acoso escolar, el ciberacoso, el grooming y la salud mental desatendida.
La especialista advirtió que "nos encontramos con situaciones de bullying, de violencia, de exposición a situaciones que los niños, niñas y adolescentes no están en condiciones de metabolizar" y añadió que "hoy hablamos de la soledad no deseada en niños y adolescentes como uno de los factores de riesgo más importantes".
Ante este escenario, Ongini hizo hincapié en la necesidad de habilitar canales de diálogo sin tabúes: "Muchos chicos se sienten más cómodos hablando con un chat, que es un algoritmo, antes que con un par o con un adulto", por lo cual remarca que "visibilizar el sufrimiento, registrar los cambios de conducta, habilitar la palabra y no minimizar ni subestimar las señales de alerta es clave para actuar a tiempo".
¿Cómo identificar señales de alerta?
Saber reconocer las situaciones de alarma y los cambios de actitud críticos resulta fundamental para la prevención de los suicidios. Al respecto, la profesional detalló que "existen señales de riesgo que pueden indicar un estado de vulnerabilidad emocional como el aislamiento, la persistencia de ideas negativas, la desesperanza, la irritabilidad y el retraimiento emocional", sumado a alteraciones en el sueño, la alimentación o la aparición de conductas desafiantes.
Para abordar situaciones de riesgo agudo en menores, Ongini explicó: "Cuando se detecta una ideación o intento suicida en niños, niñas o adolescentes, la respuesta debe ser interdisciplinaria e integral" y señaló que "siempre se trabaja con la familia y el ámbito escolar y se construye una red de contención en todos los entornos de pertenencia. Y, en casos de riesgo agudo, la internación terapéutica puede ser necesaria como medida de cuidado y protección".
Por su parte, Rolando Salinas (M.N. 72.241), jefe del Instituto de Salud Mental y Medicina Psicosomática del Hospital Alemán, detalló las acciones prácticas que puede ejecutar el entorno cercano: "Lo primero que puede hacerse es acercarse y preguntar. No hace falta encontrar una frase perfecta ni transformarse en especialista. Muchas veces alcanza con describir lo que uno observa (...), y dar lugar a que la persona pueda hablar. Si existe la sospecha de que puede estar pensando en morir, es adecuado preguntarlo de manera directa y serena".
Como segunda pauta, Salinas aconseja escuchar y permanecer cerca, aclarando que "escuchar no significa discutir con lo que la persona siente ni demostrarle rápidamente que 'las cosas no son tan malas'. Significa tratar de comprender qué está viviendo, sin juzgar, y mostrarle que no tiene que atravesarlo solo".
Campaña de prevención del suicidio en adolescentes
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Ministerio Público Tutelar presentó la campaña "Si están a mano, están a mano para todos", enfocada en el resguardo de medicamentos tras detectarse que más de una internación diaria por riesgo suicida se da en personas menores de edad, y 6 de cada 10 internaciones por intento de suicidio en esta población responden a la sobreingesta de medicamentos.
La Asesora General Tutelar de CABA, doctora Carolina Stanley, expresó al respecto: "Hablar de prevención del suicidio en adolescentes es hablar de una responsabilidad colectiva. Necesitamos construir una sociedad y, especialmente, instituciones capaces de escuchar antes, de detectar las señales, de acompañar sin juzgar y de garantizar que ningún adolescente quede solo frente a aquello que no puede expresar o atravesar".
Dónde pedir ayuda
Si vos o alguien que conocés está atravesando una crisis emocional o tiene pensamientos de muerte, pedí ayuda: existen líneas de atención gratuitas y confidenciales. El Centro de Asistencia al Suicida (CAS) atiende al 135 desde la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, y al (011) 5275-1135 o al 0800-345-1435 desde el resto del país. También está disponible la Línea Nacional de Orientación y Apoyo en la Urgencia de Salud Mental del Ministerio de Salud, al 0800-999-0091, de forma gratuita y las 24 horas. Ante un riesgo inminente, se recomienda acudir a la guardia médica más cercana.
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